Hay avisos técnicos que se pueden posponer y avisos que se convierten en un reclamo del área comercial. Este es del segundo tipo, y ya empezó.
Desde la segunda semana de septiembre, Exchange Online limita y después rechaza el correo que le llega desde servidores Exchange 2016 y 2019 que no tengan, como mínimo, las actualizaciones de seguridad de octubre de 2025.
Quién debe preocuparse y quién no
El umbral son dos actualizaciones concretas: Exchange Server 2019 CU15 SU5 (KB5066367) y Exchange Server 2016 CU23 SU19 (KB5066369). Son, además, el último parche público disponible para ambas versiones.
Cómo se ve cuando empieza a pasar
Microsoft lo aplica en tres etapas, y esa gradualidad es la que hace que se pase por alto:
- Reporte. Aparece un aviso en el centro de administración diciendo que tu servidor está por debajo del mínimo. Nadie se entera, porque nadie entra ahí todos los días.
- Estrangulamiento. El correo empieza a salir lento. Los mensajes se acumulan en la cola, llegan con retraso de minutos y después de horas. Aquí es donde suele aparecer el primer reclamo, y casi siempre se diagnostica mal: se culpa a la red, al proveedor de internet o al destinatario.
- Rechazo. El correo deja de entregarse.
La etapa 1 es la única cómoda, y es donde hay que estar mirando. Si tienes un servidor híbrido, entra hoy al centro de administración y busca el reporte.
Lo que viene después, que es el verdadero problema
Aquí está el detalle que cambia la conversación de "actualizar" a "decidir".
Microsoft ya anticipó que el mínimo volverá a subir en unos meses. Y cuando eso ocurra, no va a existir una actualización pública más nueva para Exchange 2016 y 2019, porque octubre de 2025 fue el final del camino público para ambas.
Dicho claro: actualizar hoy te compra tiempo, no te resuelve el problema. En la siguiente vuelta, las únicas formas de alcanzar el nivel requerido serán:
- Estar en el programa de actualizaciones de seguridad extendidas (pagado).
- Haber migrado a Exchange Server Subscription Edition, la versión por suscripción que sí sigue recibiendo parches.
- Haber movido el correo completo a Microsoft 365 y apagado el servidor.
Cómo elegir, sin que sea una decisión de fe
Para una empresa mediana mexicana, la pregunta real es si sigue teniendo sentido operar un servidor de correo propio. Tres criterios que ordenan la discusión:
¿Por qué tienes el servidor local hoy? Si la respuesta es "porque siempre lo tuvimos" o "por si acaso", ya está contestada. Si es una razón concreta —una aplicación que solo sabe enviar por SMTP interno, una restricción regulatoria, un requisito de un cliente— entonces el servidor tiene un motivo y hay que dimensionarlo.
¿Cuánto te cuesta realmente ese servidor? No es solo la licencia. Es el hardware, el respaldo, las actualizaciones que alguien tiene que aplicar un sábado, y el riesgo de quedarse sin correo. Esa cifra casi nunca está calculada, y es la que hace obvia la decisión cuando se pone sobre la mesa. Es una partida que conviene meter en el presupuesto de TI 2027 ahora, no en enero.
¿Y si de todas formas vamos a la nube, cuál? Esa es otra conversación, y la hicimos completa en Google Workspace contra Microsoft 365.
Octubre viene cargado
Este aviso no llega solo. El 13 de octubre el soporte extendido de Windows 10 entra a su segundo año y el precio se duplica, y ese mismo día hay ronda de parches.
Ninguna de las tres es una emergencia por separado. Juntas, en el mismo mes, son la clase de acumulación que deja a un área de sistemas apagando fuegos. Esta en concreto tiene la ventaja de que se ve venir: hay un reporte esperándote en el panel de administración, y revisar ese reporte cuesta diez minutos.
Correo que no se cae
¿Tu Exchange local está al día o ya está en la lista?
Revisamos tu configuración híbrida, te damos las tres opciones con costos y ejecutamos la migración sin perder un mensaje.



